El tráfico ilegal de especies en México es una realidad que actualmente representa una seria amenaza para nuestra vida silvestre.
Entre las principales causas que fortalecen el tráfico ilegal de especies en México y en el mundo se encuentra el deseo inconsciente de algunas personas por poseer mascotas exóticas, trofeos de caza; así como la adquisición de subproductos en forma de artesanías en los mercados ilegales.
Es importante precisar que el tráfico de especies no solamente incluye a la fauna, sino también a la flora silvestre, la cual es utilizada tanto en la medicina tradicional como en la herbolaria, está asociada al valor curativo percibido en dichos productos (WWF, 2012), a pesar de que su efectividad medicinal muchas veces carece de sustento científico.
Por ello, el tráfico de flora y fauna tiene un impacto directo e irreversible en la biodiversidad, lo cual se observa en el gran declive poblacional de las especies con alto valor comercial.
Tráfico ilegal de especies en el contexto de Yucatán
En Yucatán, ya sea por tradiciones, costumbres o por necesidad, alguna parte de la población de origen maya utiliza los recursos faunísticos, ya sea como alimento o con fines tradicionales.
Ya sea para ser vendidos como mascotas exóticas o para consumo estas son algunas de las especies más buscadas por el mercado ilegal en Yucatán:
El venado cola blanca (Odocoileus Virginianus), el pecarí (Pecari tajacu), el conejo (Sylvilagus floridanus), el tejón (Nasua narica) y el tepezcuintle (Cuniculus paca). En cuanto a aves, el pavo de monte (Meleagris ocellata), la chachalaca (Ortalis vetula), la codorniz (Colinus nigrogularis) y las palomas (Columbina talpacoti, Zenaida asiática, Patagioenas flavirostris, y Leptotila verreauxi).
Así como el mapache (Procyon lotor) (Ateles geoffroyi), tejón (Nasua narica), el venado cola blanca (Odocoileus virginianus), pecarí de collar (Pecari tajacu), ardilla ( Sciurus yucatanensis). Los reptiles, principalmente tortugas (Terrapene carolina y Trachemys scripta).
En cuanto al grupo de aves, se menciona las palomas de monte, torcazas y aves canoras, como dominicos (Sporophila torqueola), chichimbacales (Spinus psaltria), degollados (Pheucticus ludovicianus), loros y, con menor frecuencia, chachalacas (Ortalis vetula).
Evitemos el tráfico ilegal de nuestras especies
La problemática del tráfico ilegal de especies es compleja e implica un enorme reto; atenderlo requiere de esfuerzos conjuntos y permanentes, pero lo más importante es hacer consciencia sobre el cuidado y protección de nuestras especies.
El tráfico ilegal de ejemplares, partes y derivados de flora y fauna silvestres, es un delito de conformidad con el artículo 420 fracciones IV y V del Código Penal Federal en México, que se castiga con multas y prisión, dependiendo la gravedad del caso.
En Kekén compartimos esta visión, por ello, destinamos cerca de 15 mil hectáreas como áreas de conservación con la finalidad de que la flora y fauna puedan mantener sus poblaciones estables y de esa forma contribuir al cuidado de nuestra vida silvestre.
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