La publicación reúne registros científicos y visuales obtenidos en tres puntos del estado: nuestro complejo “Granja Kinchil”, en el poniente yucateco; nuestra planta procesadora “Sahé”, en Tixpéhual; y nuestro complejo “Granja Sotuta”, en la zona centro de la entidad, donde se documentó la presencia de 296 especies y más de cuatro mil individuos silvestres, indicadores que, desde el punto de vista ecológico, permiten medir riqueza biológica y abundancia de fauna.
El proyecto integra un catálogo ilustrativo de especies agrupadas en herpetofauna, conformada por reptiles y anfibios; ornitofauna, referente a aves silvestres residentes y migratorias; y mastofauna, donde se incluyen mamíferos terrestres y voladores, algunos bioindicadores del estado de salud de los ecosistemas.
Durante el evento, Alicia Núñez Turriza, nuestra Gerente de Responsabilidad Ambiental, detalló que el monitoreo forma parte de un programa de conservación más amplio que actualmente contempla alrededor de 15 mil hectáreas destinadas a preservación ambiental.
“Hoy tenemos más de cuatro mil hectáreas monitoreadas. Son áreas de selva baja y, en algunos casos, de selva mediana, donde hemos podido identificar 25 especies endémicas y más de 40 enlistadas en la NOM-059”.
La Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 clasifica especies de flora y fauna silvestres bajo distintas categorías de riesgo, de modo que la presencia de varios de los ejemplares registrados en esta lista representa un indicador relevante para evaluar la estabilidad de los hábitats.
Entre los hallazgos se destacó la presencia del puma y del pavo ocelado, especies sujetas a monitoreo especial debido a su relevancia ecológica y nivel de vulnerabilidad. Según explicó Núñez Turriza, una de las observaciones más significativas ha sido documentar procesos reproductivos y presencia de crías, un comportamiento que suele asociarse con ecosistemas funcionales, y además, comentó: “Las especies que no están en un hábitat sano difícilmente permanecen y mucho menos se reproducen. Poder observar crías es un indicador de salud ambiental.”