La producción de carne de cerdo en México se ha consolidado como un sector dinámico dentro de la actividad agroalimentaria nacional, con un crecimiento sostenido en los últimos años y una contribución significativa a la economía, el empleo y la seguridad alimentaria del país.
Crecimiento y posición global
México figura entre los países con mayor producción de carne de cerdo en el mundo, con aproximadamente 1.77 millones de toneladas generadas en 2023, lo que lo coloca entre los 10 principales productores a nivel global en ese año.
Además, las cifras más recientes muestran que la industria continúa en expansión: en la primera mitad de 2025 se superaron las 900,000 toneladas de producción, con un crecimiento de alrededor del 5.5 % respecto al mismo periodo de 2024.
Distribución regional
La porcicultura mexicana está concentrada en estados con fuerte tradición agrícola y ganadera. Destacan especialmente Jalisco, Sonora, Puebla y Yucatán como los principales productores, generando más del 60 % de la producción nacional y dinamizando las economías locales.
Solo Jalisco, por ejemplo, aportó 426,827.4 toneladas de carne de cerdo en 2025, equivalente al 22.6 % de la producción nacional, consolidando su liderazgo dentro del sector.
Impacto económico y empleo
La cadena porcícola tiene un efecto multiplicador en la economía mexicana:
- Genera más de 2 millones de empleos directos e indirectos, principalmente en zonas rurales vinculadas a la producción, procesamiento y comercialización de carne de cerdo.
- Participa en cadenas productivas que incluyen la producción de granos, servicios veterinarios, logística y comercio, fortaleciendo el desarrollo regional.
Estos empleos son fundamentales para impulsar la actividad económica en regiones donde las oportunidades laborales suelen ser más limitadas, contribuyendo así al bienestar social y a la reducción de brechas económicas.