El caldo de costilla de cerdo es un platillo tradicional que abraza desde el primer sorbo. Su sabor profundo y casero nace de la cocción lenta de las costillas, que sueltan todo su jugo y aroma, creando un caldo lleno de cuerpo y calidez.
Ideal para los días frescos o cuando se antoja un sabor reconfortante, esta receta es perfecta para compartir en familia. Sencilla, nutritiva y llena de tradición, demuestra que los sabores más simples son también los más memorables.
Lo que vamos a necesitar es:
- 1 kg de costilla baby back de cerdo Kekén
- ½ cebolla blanca
- 1 tomate rojo en cubos pequeños
- 1 pimiento verde en cubos pequeños
- 2 dientes de ajo picados
- 3 hojas de laurel
- 10 g de cilantro con tallo
- 150 ml de salsa de tomate
- 100 g de fideo seco
- Aceite vegetal
- Agua
- Sal al gusto
- Queso sopero, aguacate, crema, chipotle y rábanos para acompañar
La preparación es la siguiente:
- Corta la costilla de cerdo guiándote por el hueso y sazónala con sal.
- En una olla grande, calienta aceite y fríe las costillas hasta dorarlas.
- Añade la cebolla y el pimiento en cubitos, y cocina por 2 minutos.
- Incorpora el ajo, el tomate, los fideos secos y la salsa de tomate; mezcla bien.
- Agrega agua o caldo, las hojas de laurel y el cilantro.
- Tapa y deja hervir por 10 minutos.
- Rectifica la sazón y sirve caliente con aguacate, queso fresco, crema, chipotle y rábanos.
Cada cucharada de este caldo de costilla de cerdo concentra aromas, texturas y el sabor auténtico del hogar. Una receta sencilla que demuestra que la tradición también puede ser nutritiva y deliciosa.
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